Nuestra Historia
Tres generaciones unidas por una misma tradición.
Una receta nacida de la necesidad y el esfuerzo

Nuestra historia comienza con María López, originaria de Arcelia, Guerrero, México.

Después de llegar a Estados Unidos alrededor de 1994, encontró en la cocina una forma de salir adelante. En aquel momento no existía un plan para abrir un restaurante ni construir un negocio.

Simplemente preparaba tamales desde casa para eventos y pedidos especiales.

Con el tiempo, una persona llamada Jerónimo comenzó a comprar sus tamales y a recomendarlos entre otras personas. Gracias al boca a boca, los pedidos comenzaron a crecer.

Lo que inicialmente eran pequeños paquetes se convirtió en una demanda constante que permitió imaginar algo más grande.

Cuando la tradición encontró un hogar

La oportunidad llegó con un local que anteriormente había funcionado como panadería y posteriormente como negocio de tamales salvadoreños y mexicanos.

El negocio operaba bajo el nombre El Globo, nombre que fue conservado por respeto al reconocimiento que ya tenía dentro de la comunidad.

Ubicado en una zona con alta población hispana, el restaurante comenzó a darse a conocer rápidamente gracias a la calidad de sus productos y al apoyo de sus clientes.

El legado continúa

María López compartió sus conocimientos y recetas con su hija Francelia Arteaga, quien aprendió directamente cada detalle del proceso.

Hoy, Carlos representa la nueva generación que trabaja para continuar desarrollando el negocio mientras preserva los valores que dieron origen a esta historia.
Actualmente contamos con aproximadamente 15 colaboradores que forman parte de este proyecto familiar.

Cuando la tradición encontró un hogar

La oportunidad llegó con un local que anteriormente había funcionado como panadería y posteriormente como negocio de tamales salvadoreños y mexicanos.

El negocio operaba bajo el nombre El Globo, nombre que fue conservado por respeto al reconocimiento que ya tenía dentro de la comunidad.

Ubicado en una zona con alta población hispana, el restaurante comenzó a darse a conocer rápidamente gracias a la calidad de sus productos y al apoyo de sus clientes.

El legado continúa

María López compartió sus conocimientos y recetas con su hija Francelia Arteaga, quien aprendió directamente cada detalle del proceso.

Hoy, Carlos representa la nueva generación que trabaja para continuar desarrollando el negocio mientras preserva los valores que dieron origen a esta historia.
Actualmente contamos con aproximadamente 15 colaboradores que forman parte de este proyecto familiar.

Nuestra filosofía es simple

Creemos que la diferencia está en hacer las cosas bien. Nuestros tamales son conocidos por sus porciones generosas, preparación artesanal y sabor casero. No buscamos reinventar las recetas tradicionales.
Buscamos conservarlas. Esa ha sido nuestra forma de trabajar desde el primer día.

NUESTRA MISIÓN

Preservar y compartir el auténtico sabor de las recetas familiares mediante tamales artesanales preparados con dedicación, calidad y respeto por nuestras raíces.

NUESTRA VISIÓN

Continuar creciendo dentro de nuestra comunidad mientras llevamos nuestra tradición familiar a más hogares, eventos y generaciones futuras.

NUESTROS VALORES
Tradición Familiar
Calidad Casera
Trabajo Honesto
Autenticidad
Comunidad
Servicio Cercano
Constancia